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Importancia Económica

Mercado internacional

El principal producto de la molienda de girasol y el que contribuye, casi excluyentemente, a la formación de su precio es el aceite. El resto, principalmente harina de proteína vegetal, se vende como insumo forrajero para la producción de carnes y leche, principalmente.

En el mercado mundial de aceites, el de girasol es el cuarto en orden de importancia. En las campañas que van de 2003/2004 a 2007/2008 (consideradas para el Hemisferio Norte), el aceite de girasol participó con 8/9% de la oferta mundial (entre 9,2 y 10,7 millones de toneladas ofrecidas).

Así, este producto compite en el segmento de aceites de mejor calidad junto con el de canola En las campañas mencionadas, la producción ha crecido 10% (de 9,2 a 10,1 millones de toneladas). Por su parte, el consumo ha crecido 14,9% y lo más significativo es el aumento del 30% en las exportaciones mundiales (de 2,7 a 3,5 millones de toneladas).

Estos indicadores contrastan con los relativos a la semilla. La producción ha aumentado 3,8% (de 26,9 a 28 millones de toneladas) luego de una cosecha record de 30,2 millones de toneladas de girasol en 2006/07. De esta manera, se ha llegado a exportar menos semillas que antes (33,5% menos) y el consumo mundial ha crecido apenas el 7,6%. Para una comparación con los indicadores de harinas proteicas, la producción ha crecido un 6,8% (pasando de 10,2 a 10,9 millones de toneladas), las exportaciones han aumentado un 15% y el consumo un 6,7% (las tres cifras son inferiores a las variaciones en la oferta de aceite).

En el período mencionado, se puede observar una menor relevancia del girasol en el mercado de harinas (ha perdido participación de un 5,4% a un 4,7%). La presencia creciente de la oferta proveniente de la molienda de soja (45% de proteína) ha mantenido en un nivel muy alto la tasa de crecimiento de la oferta global. Para todas las harinas pasó de 190 a 234 millones de toneladas (22,8% de suba), impulsada principalmente por la participación de la soja, representativa del 69% del mercado, que ha crecido un 25,7% en los cinco años, indicador que contrasta con apenas el 6,8% en la harina de girasol. También aquí es notable el aumento diferenciado en las exportaciones. Las de harina de girasol han pasado de 2,9 a 3,3 millones de toneladas (15% de suba) en un mercado global que creció 24% en cinco años.

Como consecuencia de estos aumentos en la demanda de subproductos, la producción de semillas oleaginosas ha crecido 16,3%, pasando de 336 a 391 millones de toneladas. En dicha oferta, el aporte de la producción de girasol ha sido de entre 25,4 y 30,2 millones de toneladas, según los años, con un crecimiento, en las cinco temporadas analizadas, de apenas el 3,8%, un valor muy bajo comparado con el 17,7%, de suba en soja y el 20,9%, de crecimiento en canola.

Habitualmente la Argentina es el primer exportador mundial de aceite y harina de girasol. En la campaña 2007/2008, nuestro país vendió 1,45 millones de toneladas (41,4% del total) de aceite. Junto a sus otros dos competidores (Ucrania, el 33,4%, y la Federación Rusa, el 12%) suman el 87% de la oferta.

Algo similar ha ocurrido en las ventas de harina de girasol. Con 1,33 millones de toneladas, nuestro país ha aportado el 37,7% al mercado mundial. Ucrania, con el 33,5% y la Federación Rusa, con el 18%, son nuestros principales competidores.

El mercado de exportación de la semilla (de 1,5 millones de toneladas) no está tan concentrado como el de los subproductos. La Argentina aporta menos de 200.000 toneladas, la mitad de las que ofrece el principal exportador: la Unión Europea (integrada hoy por 27 naciones).

La producción mundial de girasol (que oscila en torno a las 27/30 millones de toneladas) tiene cuatro principales protagonistas: la Federación Rusa, que habitualmente ofrece unas 6,5 millones de toneladas; Ucrania, que oscila entre las 4,2 y 5,3 millones de toneladas, y la Unión Europea, entre 4,8 y 6,5 millones. Los tres son grandes competidores en el Hemisferio Norte. El único país relevante en el Hemisferio Sur es la Argentina, con 3,5/4,5 millones de toneladas

La producción de girasol en la Argentina

Si se estudian las campañas que van de la de 1998/1999 a la 2007/2008, pueden distinguirse dos etapas muy claras:
a) hasta la campaña 1999/2000; y b) las ocho restantes.

En la primera etapa, hubo un fuerte entusiasmo por el cultivo, que se reflejó en un record (1998/1999) de 4,24 millones de hectáreas y una producción de 7,1 millones de toneladas. ése año, el rinde fue muy bueno en la comparación histórica (1762 kg/ha). En la campaña siguiente, se produjeron más de 6 millones de toneladas. Ambas ofertas fueron volcadas a un mercado mundial fuertemente debilitado en materia de precios, a raíz de la irrupción de la oferta del aceite de palma (cultivo perenne, muy significativo en Asia, cuya producción entró al mercado masivamente hacia fines de la década de los ´90). Por esta razón, se vieron precios inusitadamente bajos para los aceites: valores en torno a U$S/tn Rotterdam 235 para la palma y apenas U$S/tn 413 para girasol.

La etapa b) se inicia con una abrupta caída del área en nuestro país como consecuencia del quebranto económico inducido por los magros precios internacionales. La superficie cayó 45% en 2000-01 y la producción apenas llegó a 3,18 millones de toneladas. Desde entonces, ha habido una recuperación gradual en el área sembrada, que alcanzó las 2,7 millones de hectáreas en 2007/2008 (36,6% más que el valor piso). La producción ha crecido 41,9%, hasta las 4,51 millones de toneladas y los rindes apenas aumentaron 2,5%.

La traslación del cultivo hacia zonas con mayor riesgo agroecológico y tierras de menor calidad y aptitud ha hecho que los rendimientos, pese a importantes cambios tecnológicos incorporados, no hayan experimentado subas significativas. En la campaña 2007/2008 se obtuvieron 1710 kg/ha a nivel país y, en los últimos ocho años, el rango osciló entre 1502 kg/ha y 1904 kg/ha.


zonas

La participación de las distintas provincias en el área sembrada indica que la reasignación de tierras ha sido por demás significativa. En la provincia de Buenos Aires, entre 2000/01 y 2006/07, el área ha aumentado un 23%. De representar el 48,6% del total del país ha pasado al 48,2%. La segunda provincia en importancia a comienzos de la ´00, Córdoba, ha visto reducida un 68% la superficie. La Pampa, tercera provincia productora, la ha incrementado en un 30,5%. El Chaco y Santa Fe fueron las que mayor aporte han hecho al crecimiento de la superficie. La primera ha pasado de 140.000 a 352.000 hectáreas (152% de aumento) y la segunda, de 117.000 a 193.000 (un 64% más).